domingo, 9 de marzo de 2014

Michelle Obama se pasa a las cejas poderosas


Se llevan gruesas, tirando a rectas y algo despeinadas. Rejuvenecen, suavizan la mirada y pueden ensancharse con sencillos trucos de maquillaje.


COVERCEJAS
Michelle Obama hace unos días y en una foto de 2009.
Foto: Getty
No hay vuelta atrás. Ya es un hecho: se llevan las cejas pobladas, ligeramente despeinadas y con una suave curvatura, muy alejada del arco exagerado estilo Megan Fox que tanto ha marcado los rostros en los últimos tiempos. Mucho ha tenido que ver el viento fresco de rostros nuevos, atractivos e imperfectos de tops de amplia ceja como Cara Delevingne o Arizona Muse. Ellas son las trendsetters de un rasgo que les venía de serie en su código genético. Y ahora es Michelle Obama y su nuevo look con unas generosas cejas rellenadas a golpe de pincel biselado quien bendice a nivel planetario esta tendencia. La Primera Dama de los Estados Unidos ha pasado de lucir unas cejas visiblemente depiladas, finas y con un arco exageradamente pronunciado a unas más anchas y de líneas suaves. No es que hayan crecido de la noche a la mañana. Michelle, como cualquier mujer que ha abusado de las pinzas (o de la cera o el hilo de depilar), tiene unas cejas finas que tardarán en repoblarse. Mientras tanto, su maquillador personal, Carl Ray, las ensancha artificialmente con rellenadores de cejas. ¿Por seguir la tendencia? Puede. Pero, sobre todo, por el rejuvenecedor efecto de unas cejas amplias y bien cuidadas.
El mago de las cejas Damone Roberts  no duda en afirmar que “pasados los 40 son el rasgo más importante en una mujer. Si están bien diseñadas, aportan estructura y equilibrio al rostro. Además, suavizan la expresión. Por eso Cenicienta tiene unas cejas espesas mientras que la madrastra y sus hermanastras lucen cejas finas. Y, lo que a partir de cierta edad vale su precio en oro, rejuvenecen ya que aportan un aspecto aniñado”. Dicho de otra manera: la operación cejas espesas es una vuelta de tuerca más a la maquinaria antiedad que Michelle ya emprendió cuando se dejó el flequillo.

En realidad, las cejas espesas se enmarcan en una vuelta a los looks naturales. La pasarelas primavera-verano 2014 ya preconizaban esta moda que en Dolce & Gabbana pasa por un fondo de maquillaje nude, labios naturales, recogidos despeinados y sombras suaves. Con labiales neutros, el peso de la expresión recae sobre la mirada. Esto en Blugirl, Giambattista Valli o Versace da alas a cejas orgullosas y ojos muy perfilados. Sportmax va más allá y se atreve a apostar por cejas medidamente despeinadas hacia arriba en los pelitos más próximos al entrecejo.
cejas

A la izquierda, propuesta de cejas de Dolce&Gabanna para esta primavera. A la derecha, la de M.A.C. para Mango.
Foto: Imaxtree/ Cortesía de M.A.C
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A este lado de los Pirineos el look primavera-verano para Mango creado por Baltasar González Pinel, director artístico de M.A.C, se alinea también con la corriente pro-ceja con personalidad. “El gran foco de este maquillaje está en las cejas. Las rellenamos con lápices específicos para crear una ceja virgen y aniñada en la que no hay mucha forma. Más bien, todo lo contrario: tienden a ser rectas”.

Llevar unas cejas ampulosas supone un cierto descanso de la tortura de la depilación. “Las de forma arqueada son, con diferencia, las más difíciles de trabajar y puede llevar años de dar forma al arco perfecto”, apunta Marco Ochoa, experto en diseño de cejas los espacios de belleza orgánica Hand Made Beauty. Una ceja recta, con sus pelos orgullosos tal como la madre naturaleza los creó, no cabe duda de que es más fácil de mantener. Pero tampoco es cuestión de dejarlas crecer de manera asilvestrada. “Se llevan naturalmente gruesas, ligeramente desordenadas. Este efecto se logra no cortando con tijera las puntas de los pelitos más rebeldes”, explica Ochoa. “El truco es peinar el vello de la ceja hacia arriba y después, con la yema de los dedos, aplanarlo un poquito, domarlo progresivamente y dejarlo fijado. Para los pelitos rebeldes podemos recurrir a Speed Brow u otro gel similar de fijación para cejas siempre que sea de secado rápido. Se aplica con un cepillo similar al de las pestañas y las deja fijadas a la vez que las peina”, explica Agnieszka Pazdzior, directora de formación de Benefit. La casa cosmética de San Francisco, que ya realizaba el diseño de cejas en diversos centros Sephora, apuesta fuerte por las cejas.

El problema de esta tendencia es que llega tras años de desmanes con la depilación y, en general, de acoso y derribo a la ceja. Los pelitos crecen, pero exasperantemente despacio. Aquí lo mejor es ponerse en manos de un experto en diseño de cejas y armarse de infinita paciencia. Y, sobre todo, no caer en la tentación de quitarse esos pelitos que empiezan a crecer con cierto desorden. “Hay que dejarlos crecer. Nada de meter pinzas en casa. El experto realizará un brow mapping (el diseño de cejas según los volúmenes faciales para determinar dónde debe arquearse la ceja y dónde debe terminar su cola). A partir de ahí, en cada sesión irá remodelando la línea de la ceja para que siga viéndose femenina mientras crece”, apunta Pazdzior. Aplicar aceite de ricino cada noche ayuda a que crezcan más y más fuertes. También existen productos específicos mucho más complejos que prometen resultados en apenas dos meses. El Eyebrow Renewing Serum de M2 añade a la fórmula ácido hialurónico, aceite de coral del Mar Negro y biotina. Pero seguirán yendo lentas. Es lo que le pasa a Michelle Obama. “Se pueden teñir para que parezcan más densas y cubrir así pequeñas calvas.
Otra opción son los kits que contienen polvos en diversos tonos de marrón y una cera con los que se pueden rellenar los huecos, compensar pequeñas asimetrías y engrosar un poco las cejas”. Es el secreto de belleza de muchas presentadoras de televisión que a diario lucen una mirada impoluta y que, obviamente, no repasan cada mañana sus cejas. “Mi truco estrella es Instant Brow. Parece un lápiz delineador pero en realidad esconde una cera de fijación. Si se aplica a contrapelo y, a continuación, se peina la ceja con su cepillito, el resultado óptico es de una ceja más gruesa”. La doctora Virginia Sánchez, dermatóloga de Madrid y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV), recuerda que, para casos de calvicie extrema, queda la posibilidad de trasplante de cejas. “El pelo de origen debe ser de un grosor similar, generalmente, de la nuca, región retroauricular, pubis o axila. La intervención para injertarlos dura de dos a tres horas y el precios oscila entre 2.000 y 3.000 euros”.

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